No son estas las líneas que yo hubiera deseado escribir, pero estas
prexistentes a las que me refiero son las únicas que de momento pueden
ser. Hace demasiado tiempo que no decido como depósito de mi tristeza un
papel ajeno y ahora que tomo conciencia de ello mis palabras parecen
haberse tornado extrañas, enajenadas por un temperamento en su mayor
parte inconsistente, pautan abruptas su prudente fluir entre el alla de
la mente y el aca de la tinta que a través de la física conforma su
esencia.
Es tanto el dolor acumulado con la asunción de la contingencia sublunar
que solo encuentra cauce en el desarraigo de una lágrima vertida sobre
el desierto de la más estridente angustia. Y ha sido tanta la angustia
que se ha convertido en carencia, una irreductible ausencia de cariño
que, de en su momento haber sido mermada con la voluntad de una oportuna
sonrisa, tendria en la madurez de este presente mío que haber
desaparecido sin reministencia posible mediante.
Es la tristeza la única empresa para mí integramente desarrollable,
simplemente...........es la tristeza, eterna actualizadora de apetitos y
actividades, la que da impulso a este ser inconcluso, pues aun cuando
se me ofrece la fortuna de cobijar tamaña deformidad bajo el suspiro de
un angel, concluyo en deflaglar la esperanza de una salvación
privatizada, contagiando con ponzoña hasta la intención más sincera. No
es ni sera nunca del futuro de donde sobrevenga el terror, sino del
pasado condicionante, sea asi la auto conmiseración el estandarte del
engendro que escribe, pues ningun ser podrá penar más ni mejor de lo que
yo por mí peno.
Gracias a todos, a todos aquellos que os atreveis a orbitar mi esfera,
pues en vosotros encuentro la redención que en mi mismo soy incapaz de
hayar.
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