21:23
Me duele todo,
no entiendo el "como"
apropiado para superar las pruebas
que se me exigen para
satisfacer con la rectitud de una conciencia tranquila a los apetitos
del alma, un espiritu yace bajo el bloqueo constrictivo del absurdo
que es vivir el dia.
Durante semanas llevo
presintiendo la dicotomía que se produce
sin presenciarse
partiendo en dos la jornada.
Las mañanas sobrevienen
tranquilas, soleadas, agradecidas,
susurran con una dulzura
infinita promesas de reposo,
ofrecen paso con mesura,
con demasiada facilidad embusten el caracter propio
con un sobrecojedor velo
de templanza.
Y he precisamente aquí la
dicotomía.
Con el desaparecer de la
mañana el cielo se vuelve gris, retorcido en sus propios fantasmas.
La angustia se me va
comiendo lentamente desde las entrañas hasta ocupar gran parte de
esta mente
El olvido se ceba con la
mayoria de recuerdos y buenas intenciones acumulados
dejando únicamente de
ellos un sátiro espectro de indolencia clandestina.
No se me entiende, no
logro que se me entienda,
la experiencia a moldeado
en mí a un poeta inutil, incapaz de escribir poesia,
sin apenas capacidad para
el arte.
Las aspiraciones se
disuelven con la noche, abriendo la mirada en dos,
una subjetiva y
predatoria,
otra moralmente objetiva y
reprova.
Contra ciertos humores
solo queda un arma posible:
el cobijarse bajo un
recuerdo por acontecer, un pensamiento mejor que el actual
aun sin haberse producido.
¿Se me ha entendido?
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